Si usted está a dieta, tiene el colesterol alto o no le gusta la carne de cerdo, pase de largo la población El Junquito.
Porque si en algo se especializan los locales ubicados a lo largo de su calle principal es en diversos productos preparados a base de cochino (cerdo). Eso sí, sin pretenciones gastronómicas de ningún tipo.
Las zonas aledañas al pueblo han contado desde hace muchos años con “cochineras” (granjas de cría de cochinos) y el poblado era el sitio apropiado para conseguir carne fresca y productos derivados. Yo recuerdo que, en mi infancia, los locales eran en realidad carnicerías y charcuterías donde habilitaban unos fogones para preparar cochino frito y chicharrón.

Con el tiempo, los locales se han transformado en un híbrido entre carnicería y restaurante que tienen una variedad mayor de platos y productos, siempre dentro de la oferta original de la carne de cerdo y algunos otros platos tradicionales como las cachapas con queso. También puede encontrar salchichas, chorizo, morcilla y otros embutidos; usualmente en los locales ofrecen “muestras” para degustar, así que si pasea por la calle principal podrá hacer una especie de “cata” de los diferentes productos.

La última vez que estuvimos por allí, nos llamó la atención la existencia de unos “chorizos de pollo” (muy gustosos) lo cual representa una buena opción para aquellos que no puedan o no quieran consumir cerdo.
Otra cosa que encontrará en El Junquito son frutas y verduras frescas provenientes de los cultivos que se encuentran en El Jarillo y La Colonia Tovar.
No olvide llevarse su bolsita de suspiros o de galletas o de tomarse un vaso de chocolate. Y si va a hacer una parrilla, también puede conseguir hallaquitas y cacahapas de hoja para acompañar.
